“Un teatro natural con dimensiones gigantescas, donde constantemente se juegan fuerzas telúricas.”
Las habitaciones de La Co(o)rniche son los mejores asientos de la naturaleza.
La decoración, con un lujo discreto y elegante, de madera blanca y rosa o amarilla, acero inoxidable y espejos tan apreciados por Philippe Starck, invita a admirar la geometría variable del Banc d’Arguin, una inmensa lengua de arena que aflora según las horas, y a releer en el lenguaje de la realidad las páginas más bellas de “El hombre que ríe” de Víctor Hugo, cuyas evocaciones de la luna, de la atracción, de las corrientes perniciosas y beneficiosas, inspiraron la creación de las alfombras por Philippe Starck para las habitaciones de la casa principal.
Las Cabañas, como las originales de los ostricultores de la Cuenca, ¡son los primeros testigos de este espectáculo en constante cambio cada día con las mareas!
